Otec suma experiencia de éxito en formación integral
La Otec del Centro de Formación Técnica de la Esperanza Joven está cerrando un año con un excelente balance social, que arroja resultados positivos en la gestión y en la suma de experiencias efectivas de capacitación de trabajadores.

En el actual escenario que vive el país, que exige una masa crítica de técnicos que inyecten más fuerza productiva al sistema, y que hace evidente la necesidad de políticas activas de empleo que se dirijan a mejorar la formación y capacitación de los jóvenes y los trabajadores, las buenas ideas y los emprendimientos sociales siempre son bienvenidos.
Es justamente esta área –la de capacitación- la que el Centro de Formación Técnica de la Vicaría de la Esperanza Joven (Cftej), ha venido desarrollando hace ya más de cuatro años, brindado formación, especialización y aprendizaje de oficios para los jóvenes y trabajadores que han llegado hasta sus puertas.
El objetivo de este centro formativo de carácter social, es promover una formación integral de sus alumnos, que incorpore al aprendizaje de conocimientos técnicos, tanto como de elementos como la ética, los valores, el desarrollo personal, la empleabilidad y, por sobre todo, el emprendimiento.
En este centro, cuyo modelo se basa en el enfoque de competencias laborales, se dictan cursos técnicos que incorporan y refuerzan habilidades blandas, como liderazgo, trabajo en equipo, tolerancia, etc. “Trabajamos con las competencias con que las personas cuentan para enfrentar el trabajo, tratando de reforzar siempre el compromiso, la autocrítica, la asertividad, la proactividad, el respeto, y el sentido de grupo, entre otras habilidades”, cuenta la encargada del Área Proyectos Empresas de la Otec que funciona dentro de este CFT, Paulina Seguel. “Desde esta perspectiva, los cursos se diseñan siempre incorporando metodologías que conjugan el pensamiento, las emociones y el cuerpo, lo que supone una integralidad en todos los niveles”, agrega.
ENFOCADOS EN LAS NECESIDADES DE LOS TRABAJADORES
El área de capacitación del CFT es muy activa, y ha generado importantes logros a través de su Otec. El último proyecto en el que estuvieron embarcados fue muy exitoso, aunque implicó enfrentarse a un escenario nuevo y desafiante, que hoy ven con satisfacción, luego de haber podido cumplir todos los objetivos planteados inicialmente.
Hace unos meses se le presentó a la Otec la posibilidad de sentarse a conversar con la comisión de capacitación del sindicato de LTS, una importante empresa que maneja las bodegas de D&S. Esta empresa es bastante grande, con cerca de 1.300 trabajadores, de los cuales, casi un 98% está sindicalizado. Es un sindicato con mucha participación y, por lo tanto, mucha fuerza dentro de D&S, gracias a lo cual lograron obtener 4 mil horas de libre disposición para capacitación, con las que se presentaron en la Otec para pedir una propuesta de capacitación para sus trabajadores.
Para construir este proyecto, se llevó a cabo un completo proceso de levantamiento de necesidades, liderado por Paulina Seguel. Durante este proceso se diseñó una estrategia basada en metodologías cualitativas para recoger la opinión de los trabajadores en torno a sus preferencias personales de capacitación, para que la propuesta final fuera completamente representativa.
“Para recoger la información implementamos doce grupos focales con los trabajadores para luego desarrollar un análisis de las opiniones, que se complementó con una encuesta masiva, relativa a los cursos que ellos mismos habían señalado como preferencias. Finalmente, hicimos una descripción breve de los cursos que efectivamente podían dictare con estas 4 mil horas, ordenados de acuerdo a los que marcaban una mayor tendencia”, explica Paulina Seguel.
A partir de esta información, el Cftej pudo diseñar cinco cursos para 143 participantes, que asistieron a las clases entre agosto y noviembre de 2009. “El proceso que se generó en esta experiencia con LTS fue muy enriquecedor, porque pudimos aplicar un modelo de diseño muy participativo y totalmente enfocado a las necesidades de nuestro cliente. Asimismo, el periodo en que se dictaron los cursos tuvo una tónica muy especial, ya que pudimos evidenciar el interés y compromiso, tanto del sindicato, como de los participantes, que asistían a cada clase, incluso luego de largas jornadas laborales”, cuenta Seguel.
SI SE PUEDE
Al término de los cursos, el Cftej y la Otec prepararon una ceremonia especial para la entrega de la certificación, en la que los trabajadores se mostraron muy conformes y orgullosos con sus logros; esta fue una oportunidad de mostrar a sus familias un avance importante en su preparación como trabajadores y de demostrar que ellos tienen todas las capacidades para aumentar sus competencias.
“Este certificado que se les entregó no es sólo un reconocimiento a la competencia técnica, sino al esfuerzo, a la perseverancia, a la necesidad de superación y a las ganas”, enfatiza Paulina Seguel. Agrega que lo que más rescata la Otec y el CFT como equipo, es haber tenido la oportunidad de diseñar una solución de capacitación tan orientada al cliente, ya que la retroalimentación durante el proceso fue constante lo que ayudó a decidir en qué dirección se debía avanzar.
Para Paulina Seguel, lo novedoso de trabajar con el sindicato fue hacer el camino junto a ellos para descubrir cuáles eran sus necesidades de capacitación, cosa que no pasa con una empresa que ya tiene definidas las áreas que requieren capacitación.
Como evaluación, este año ha sido muy positivo para la Otec, porque logrado cumplir las metas del centro, sumando una nueva y exitosa experiencia junto a este sindicato, que deja interesantes nuevas perspectivas para los fines sociales que persigue el CFT de la Vicaría de la Esperanza Joven.
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